Niterói, 1992

En ardiente se vuelve la luna, fría en el alto cielo,
cuando la miro así, forzado por mi corazón.
Y de mi lo que quiere él no lo sé.
Sea él tal vez un animal herido
que no se detiene en su dolor
así tan cerca
de esa muy tranquila mujer de plata
y se apresta a salir de si mismo
en la búsqueda
de espacio más amplio onde cubiera su sofrimiento y más una canción.

















